Llevo unos 20 años corriendo, los últimos diez arrastrándome más bien. Pero en la primera década fue diferente. Corría a diario y una media de 15km en las épocas de intenso entrenamiento para la marathon. En esa época todo lo anotaba en un cuaderno, tiempos de paso, distancias, ritmos… y ahora sólo tengo que salir con el iPhone en el bolsillo. La aplicación RunKeeper se encarga de todo. Por GPS sigue mi recorrido, lo mide, genera un mapa exacto y al final envía un enlace a mis followers en Twitter. Todo queda registrado. Los tiempos han cambiado definitivamente.