Héctor Milla es experto en vídeo online y un apasionado por la innovación y el futuro del audiovisual.

Emprendedor con Mondrian, agencia para la producción y desarrollo de iDocs, documentales interactivos. Mondrian es Solution Partner de Brightcove.

Forma parte del equipo de Lavinia Interactiva empresa de servicios interactivos e Internet.

Participa en masters, postgrados y eventos acerca de innovación aplicado al vídeo y al audiovisual (Vídeo Online, iDocs, Transmedia, Social TV, Futuro de la televisión).

Blogger desde 2004, en Barcelona (Spain).

¿Vamos hacia la conectividad en todos los dispositivos? Más que probable. Internet empezó con los ordenadores conectados, pero ya tenemos los móviles, las tabletas, y los televisores conectados. En los años que vienen veremos más dispositivos de nuestra vida diaria conectados a Internet. Vamos hacia el Internet de las cosas.
 En ese contexto la marca Broadcom ha puesto en marcha un proyecto de chip WiFi dirigido a los fabricantes industriales para que piensen en la posibilidad de conectar sus productos. Todo tipo de aparato o sistema de gestión que por ahora no acceden en sí mismos a Internet. Este chip WiFi permitiría la conectividad inalámbrica para dispositivos embebidos.


El proyecto se llama WICED, Wireless Internet Connectivity for Embedded Devices,  y lo integra un paquete con un procesador, la conectividad WiFi, y una API para configurar la personalización y funcionalidades que requiera un objeto determinado. En los próximos 5 años, hacia el 2016, habrán unos 15 mil millones de aparatos conectados tanto fijos como inalámbricos. Se suman a los 9 mil millones que ya existen actualmente. Una barbaridad de dispositivos conectados. Por ello veremos cada vez más un mundo nuevos de funcionalidades y capacidades que por ahora están en la imaginación. Y el movimiento de Broadcom es sintomático.  La idea es que los dispositivos puedan tener la opción de conectarse entre sí y aprovechar una cantidad de sinergias entre ellos mismos. Con aplicaciones nuevas en los coches, en la casa y en la oficina. Todo un nuevo mundo a imaginar y que debe estimular la industria.  ¿Cómo será la nevera del 2020?

¿Vamos hacia la conectividad en todos los dispositivos? Más que probable. Internet empezó con los ordenadores conectados, pero ya tenemos los móviles, las tabletas, y los televisores conectados. En los años que vienen veremos más dispositivos de nuestra vida diaria conectados a Internet. Vamos hacia el Internet de las cosas.
 
En ese contexto la marca Broadcom ha puesto en marcha un proyecto de chip WiFi dirigido a los fabricantes industriales para que piensen en la posibilidad de conectar sus productos. Todo tipo de aparato o sistema de gestión que por ahora no acceden en sí mismos a Internet. Este chip WiFi permitiría la conectividad inalámbrica para dispositivos embebidos.

El proyecto se llama WICED, Wireless Internet Connectivity for Embedded Devices,  y lo integra un paquete con un procesador, la conectividad WiFi, y una API para configurar la personalización y funcionalidades que requiera un objeto determinado.
 
En los próximos 5 años, hacia el 2016, habrán unos 15 mil millones de aparatos conectados tanto fijos como inalámbricos. Se suman a los 9 mil millones que ya existen actualmente. Una barbaridad de dispositivos conectados. Por ello veremos cada vez más un mundo nuevos de funcionalidades y capacidades que por ahora están en la imaginación. Y el movimiento de Broadcom es sintomático.
 
La idea es que los dispositivos puedan tener la opción de conectarse entre sí y aprovechar una cantidad de sinergias entre ellos mismos. Con aplicaciones nuevas en los coches, en la casa y en la oficina. Todo un nuevo mundo a imaginar y que debe estimular la industria.
 
¿Cómo será la nevera del 2020?